
Hace días volvía por el metro de Santiago y me vine sentada todo el camino con una niña muy tierna y linda, la que al parecer, sufría alguna” discapacidad” neurológica o de lenguaje.
Junto a la niña venía una mujer de unos 45 años, con el pelo muy largo y rubio, era bien armoniosa y tenía la voz suave. Pronto se pusieron a conversar de Michael Jackson , la niña en tono bien enfático dijo “ Me carga ese hombre porque se avergüenza de ser negro y se opera para ser blanco “ yo le encontré toda la razón a la chicoca , pero me sorprendió la respuesta de la mujer del cabello largo, la que sin emitir juicio le dijo “ Querida: Esas cosas son muy intimas y personales “ y ahí como que me pegué con la alcachofa y reconocí la tremenda lección que esa mujer le daba a la niña ….
Era una lección que tenía que ver con los prejuicios, todos aquellos que nosotros mismos podemos a enseñarles a los más pequeños, cuesta tan poco crearles un prejuicio y salir de de ellos es bien dificultoso.
Mis padres siempre me enseñaron a vencer dentro de lo posible los prejuicios de clase, cosa que es bastante difícil, porque hay muchas formas de discriminar en el tema social mas allá de las conocidas (creo que la única vez que he roteado a alguien fue a una pariente mal
Intencionada que era muy Lavinista y se las daba de señora, entonces yo le hice ver que de donde cresta había salido, que fuera consecuente con sus votos populistas y aspiracionales y sus criterios cargados de la ignorancia de los rotos verdaderos) .
Pero es delicado, el otro día el Benjamín me preguntó si nosotros “éramos pobres “ le dije que ni yo lo misma lo sabía pero que si me empezaba ir bien los cambios en nuestra vida no iban a ser drásticos, o sea que nuestra historia iba a la par de ciertos criterios , cuando dije eso me temí estar armando un PREJUICIO y volví al punto de partida.
¡ PLOOP ¡
Junto a la niña venía una mujer de unos 45 años, con el pelo muy largo y rubio, era bien armoniosa y tenía la voz suave. Pronto se pusieron a conversar de Michael Jackson , la niña en tono bien enfático dijo “ Me carga ese hombre porque se avergüenza de ser negro y se opera para ser blanco “ yo le encontré toda la razón a la chicoca , pero me sorprendió la respuesta de la mujer del cabello largo, la que sin emitir juicio le dijo “ Querida: Esas cosas son muy intimas y personales “ y ahí como que me pegué con la alcachofa y reconocí la tremenda lección que esa mujer le daba a la niña ….
Era una lección que tenía que ver con los prejuicios, todos aquellos que nosotros mismos podemos a enseñarles a los más pequeños, cuesta tan poco crearles un prejuicio y salir de de ellos es bien dificultoso.
Mis padres siempre me enseñaron a vencer dentro de lo posible los prejuicios de clase, cosa que es bastante difícil, porque hay muchas formas de discriminar en el tema social mas allá de las conocidas (creo que la única vez que he roteado a alguien fue a una pariente mal
Intencionada que era muy Lavinista y se las daba de señora, entonces yo le hice ver que de donde cresta había salido, que fuera consecuente con sus votos populistas y aspiracionales y sus criterios cargados de la ignorancia de los rotos verdaderos) .
Pero es delicado, el otro día el Benjamín me preguntó si nosotros “éramos pobres “ le dije que ni yo lo misma lo sabía pero que si me empezaba ir bien los cambios en nuestra vida no iban a ser drásticos, o sea que nuestra historia iba a la par de ciertos criterios , cuando dije eso me temí estar armando un PREJUICIO y volví al punto de partida.
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